Viernes Económico 17/05/2013


En esta oportunidad el Doctor Javier Iguíñiz, Profesor Emérito del Departamento de Economía PUCP y Secretario Ejecutivo del Acuerdo Nacional, retomará temas centrales como la ampliación de la brecha internacional, el aumento de la pobreza durante la crisis de la deuda, la desigualdad interna, y las posibilidades económicas de avances futuros en el desarrollo humano.
20130517-javier.jpg
Fecha: 17 de mayo del 2013
Hora: 04:00 p.m.
Lugar: Auditorio Gustavo Gutiérrez – Facultad de Ciencias Sociales
INGRESO LIBRE

La comida chatarra y la publicidad para niños (actualizado)



No es la primera vez que toco el tema de la comida chatarra en este blog, lo he comentado antes aquí yaquí. Los interesados en conocer mi opinión pueden leer esos posts.
Lo que quiero hacer ahora es dejar algunas referencias de lecturas porque he visto que hay muchas personas que están en contra de la ley que regula la publicidad de la comida chatarra porque piensan que los padres son los únicos responsables de la alimentación de sus hijos, y que por el simple hecho de ser padres siempre van a escoger lo mejor para ellos y les van a enseñar a alimentarse bien. En muchas personas hay un rechazo extremo al rol del estado en la educación y protección de los niños, pues lo consideran como intromisión en una esfera que es -piensan- individual y privada, casi como si los padres fueran "dueños" de sus hijos en el sentido de poder elegir para ellos incluso cosas que los dañan.
Más aun, hay personas que creen que a pesar de la publicidad que bombardea constantemente a los niños, estos no tienen dinero y son finalmente los padres los que deciden la compra.
Esto no es así y hay mucha información desde la psicología y las CCSS que lo demuestra. Dejo algunas referencias para los interesados en leer:
Cook, D. (2004). The Commodification of Childhood: The Children’s Clothing Industry and the Rise of the Child Consumer. North Carolina: Duke Universit Press
Schor, J. (2005). Born to Buy: The Commercialized Child and the New Consumer Culture. New York: Scribner
Pugh, A. (2009). Longing and Belonging: Parents, Children, and Consumer Culture. California: University of California Press
Sener, A.;  Guven, S.; & Boylu, A. (2010). Children and Advertising: What Do They Think About Advertisements and How Are They Affected by Advertisements? New York: Novinka Books
Linn, S. (2005).Consuming Kids: Protecting Our Children from the Onslaught of Marketing & Advertising. New York: Anchor books
Furnham, A. & Gunter, B. (1998). Children as Consumers: A Psychological Analysis of the Young People's Market. New York: Routledge
Jacobson, L. (2005). Raising Consumers: Children and the American Mass Market in the Early Twentieth Century. New York: Columbia university press

Actualización
El Dr. Elmer Huerta, claro como siempre. Aquí.

Libro electrónico: Jean Piaget en el siglo XXI

Se me había perdido este enlace, lo acabo de volver a encontrar. Es un libro que sacamos el 2011 en el Brasil y que contiene textos interesantes sobre Jean Piaget. Se lee aquí.

¿Son eficaces las prohibiciones de refrescos en las escuelas?



Ante la prohibición de refrescos en las escuelas, los jóvenes sustituyen dicha bebida con jugos de azúcar o bebidas para deportistas (SXC/Cortesía).
Ante la prohibición de refrescos en las escuelas, los jóvenes sustituyen dicha bebida con jugos de azúcar o bebidas para deportistas (SXC/Cortesía).
(CNN) — Prohibir solamente refrescos en las escuelas no es eficaz para reducir el consumo de bebidas azucaradas, concluyó un estudio. A falta de soda, los estudiantes recurren a otras bebidas azucaradas disponibles en la escuela.
Cuando las escuelas prohibieron todas las bebidas endulzadas con azúcar —incluyendo las bebidas energéticas, las bebidas deportivas y los jugos de frutas azucarados, los estudiantes compraron menos de estos artículos.
Sin embargo, aproximadamente 85% de los estudiantes, independientemente del tipo de política que sus escuelas tuvieran, tomaban bebidas azucaradas cada semana, según el estudio publicado este mes en Archives of Pediatrics and Adolescent Medicine. Entre 26 y 33% de los estudiantes declararon consumirlas diariamente.
“Esto indica que el ambiente escolar es más saludable, pero los niños son capaces de compensar de alguna manera, ya sea que las consigan en una tienda, en casa o en restaurantes de comida rápida”, dijo el autor principal, Daniel Taber, del Instituto para la Investigación de Salud y Políticas de la Universidad de Illinois.
Las leyes estatales que restringen las bebidas azucaradas en las escuelas han “hecho lo que están diseñadas para hacer, pero tienen un límite. Tienen que ser complementadas con otras leyes”, dijo.
El Instituto de Medicina de Estados Unidos recomienda beber agua, porciones limitadas de jugos hechos 100% con frutas, y leche descremada o sin grasa, y prohibir todas las bebidas azucaradas en las escuelas. Esto se debe a que los refrescos representan más calorías que cualquier otro grupo de alimentos o bebidas para adolescentes entre los 14 y los 18 años.
“Hemos encontrado que muchos estados tienen leyes que prohíben las sodas, pero no todas las otras bebidas endulzadas con azúcar”, dijo uno de los autores del estudio, Jamie Chriqui, del Centro de Políticas de Salud en la Universidad de Illinois.
“Lo que estamos encontrando es que los estudiantes de educación media y media superior tienden a comprar incluso categorías más allá de la soda, quizás bebidas isotónicas, bebidas deportivas, bebidas energéticas, que no están cubiertas por una prohibición contra los refrescos. Se requiere de un enfoque integral para reducir las bebidas azucaradas, con el fin de (que las prohibiciones) sean más eficaces en las escuelas”.
El estudio evaluó a casi 7,000 estudiantes respecto a sus hábitos de consumo de bebidas y si sus escuelas permitían refrescos y otras bebidas azucaradas.
“Los creadores de políticas se enfocaron en las escuelas cuando comenzaron a atacar la obesidad infantil”, dijo Taber. “Este fue su punto de partida para la mejora del entorno escolar. No vamos a eliminar la obesidad de la noche a la mañana. Tenemos que tomar medidas adicionales, en última instancia, para reducir la obesidad”.
“Las escuelas son enormes piezas del rompecabezas, pero no son las únicas piezas del rompecabezas”, agregó.
El estudio encontró que cuando el acceso de los estudiantes a las bebidas azucaradas fue restringido, los bebedores de refrescos poco frecuentes redujeron su consumo. Sin embargo, los bebedores frecuentes de bebidas azucaradas aumentaron su consumo, “lo que sugiere que los consumidores más pesados compensaron en mayor medida con el aumento del consumo fuera de la escuela”, escribieron los autores.
La Asociación Americana de Bebidas llamó al estudio “eficazmente inútil”, ya que analizó datos de 2004 y 2007. Esto fue antes de que la industria hiciera cambios para ofrecer sólo jugos, leche baja en grasa y agua en las escuelas primarias y secundarias, según un comunicado de la asociación.
Taber respondió que aunque muchos cambios se han producido para ofrecer bebidas saludables, las bebidas azucaradas todavía están disponibles en las escuelas secundarias
“A pesar del progreso, todavía hay mucho margen de mejora a medida que tratamos de proveer a los estudiantes con bebidas más saludables en las escuelas”, dijo.
fuente: mexico.cnn.com